Un cachito, de mí.
Anabolena Valenzuela.-

Todo comienza en 2020, cuando la pandemia nos obliga a redefinir nuestras vidas. En medio de mucha incertidumbre, decidí abrir un Canal de YouTube para enseñar a otros a hacer velas. No sabía que esa decisión impulsaría un viaje que, poco a poco, transformaría mi vida. A través de mis videos, compartí el arte de hacer velas y, en el proceso, descubrí que había muchas personas interesadas en aprender y crear sus propias velas. Hoy mí canal es visto en varios países en Latinoamérica, Europa, Estados unidos y Australia. Es toda una locura, nunca imagine el alcance de mis videos que grababa en mí cocina con mí celular apoyado sobre una taza de café.
En ese mismo año, creo un grupo en Facebook que hoy cuenta con más de 100,000 miembros. Este grupo se convirtió en un punto de encuentro para compartir conocimientos, consejos y todo lo relacionado con las velas, creando una comunidad increíble.
En 2022, decidí dar un paso más allá y lanzo mi emprendimiento bajo el nombre de Baja Candle Lab, un espacio donde no solo enseñaba, sino que también vendía mis propias velas. Sin embargo, algo en mi esencia necesitaba un cambio, y fue entonces cuando decido rediseñar y darle vida a lo que ahora es "Hasta el Último Cachito".
Mi amor por las velas viene de lejos.
Desde pequeña, mi nana me enseñó a hacerlas, y ese arte fue creciendo conmigo. Además, cuando de niña en mis múltiples viajes a la ciudad de México; recuerdo en una ocasión que estuve internada en el hospital de pediatra, nos impartieron un curso para niños sobre el arte de hacer velas, lo cual fue una experiencia que marco mi vida, que honestamente nunca creí que luego se convertiría en mí pasión.
Hoy, "Hasta el último Cachito" es más que un negocio: es una forma de conectar con las personas, compartir momentos especiales y, por supuesto, llenar sus hogares con velas hechas con amor, tradición y un toque único.

¡Estoy emocionada de que formes parte de la familia de "Hasta el Último Cachito",